Lunes, Enero 24, 2022
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MERCEDES BENZ TROSSI ROADSTER DE 1930

 

Este precioso clasico del año 1930 cuyo nombre completo es Mercedes Benz  Trossi Roadster 710 SSK. del cual hoy os dejo su historia, con el permiso de Autoleyendas, es porque hace unos dias crei ver uno, pero luego resulto ser  un Morgan, al cual le habian tuneado la parte trasera dandole la peculiar forma de esta preciosidad, de la cual hoy os hablo, si vuelvo a ver ese morgan tuneado, prometo seguirlo para sacarle una foto, ya que me pillo conduciendo en moto.

Ahora empecemos con la histroria de esta preciosidad.

A finales de los años 20, los potentes Mercedes SSK diseñados por Ferdinand Porsche (conocidos popularmente como “los elefantes blancos”) dominaron con mano de hierro las competiciones de la época. De las 42 unidades fabricadas sólo unas pocas se carrozaron para su uso fuera de los circuitos. El 710 SSK Trossi Roadster del que trata esta entrada es sin duda la más bella y espectacular de todas ellas.

El responsable de que hoy podamos disfrutar de esta maravilla mecánica fue el conde italiano Carlo Felice Trossi, de ahi le sale el nombre pues gracias al encargo especial que realizó al carrocero británico Willy White. Trossi era un adinerado noble italiano con una gran fortuna obtenida gracias a sus industrias textiles y entre sus numerosas aficiones ocupaba un lugar destacado el mundo del automóvil, de hecho estuvo entre los inversores iniciales de la Scuderia Ferrari y posteriormente llegó a convertirse en su presidente.

La historia de este automóvil es especialmente interesante. El chasis fue uno de los sobrantes de la temporada de 1928 al que se le acopló el mayor compresor disponible, con lo que la potencia obtenida llegaba a los 300 Cv. Esta unidad sin carrocería se envió a Japón en la primavera de 1930, al parecer como una muestra del potencial tecnológico de Mercedes. Unos meses después, el chasis volvió a Europa donde, a través del importador italiano de la marca, fue adquirido por Trossi que lo mandó carrozar a Gran Bretaña. Tras la muerte de Trossi en 1949, el SSK pasó por Argentina, USA, Francia y Gran Bretaña, siendo finalmente adquirido por el famoso diseñador Ralph Lauren, del que hablaremos más adelante.

El diseño del SSK Trossi es realmente espectacular, con un característico perfil en forma de lágrima. Carece de puertas y los guardabarros, de gran tamaño, tienen unas formas voluptuosas que acentúan la elegancia del automóvil. El parabrisas partido continúa la línea del frontal del coche, mientras que el largo capó nos da una pista del descomunal motor que alberga. Por último, en contraste con el blanco habitual de los SSK de carreras, esta unidad luce orgullosa un brillante negro azabache.

El corazón de la bestia es un seis cilindros en línea de 7.069 centímetros cúbicos, sobrealimentado por un enorme compresor de tipo Roots, conocido en su tiempo como “compresor elefante”, que sólo entra en acción cuando el acelerador está pisado a fondo. Es una mecánica directamente tomada de los vehículos de competición de la marca, capaz de obtener una potencia máxima de 300 Cv.

En cuanto al resto de la mecánica, está basada en un chasis de sección en U construido en acero. Sobre él se apoyan las suspensiones de eje rígido tanto delante como detrás, mientras que los frenos son de tambor a las cuatro ruedas, alojados en unas llantas de 18 pulgadas de diámetro. Por su parte, la caja de cambios es manual de cuatro relaciones.

Ralph Lauren, que posee una de las mejores colecciones de clásicos del mundo, adquirió el SSK Trossi en 1988 y tras una restauración de cinco mil horas de trabajo realizada por Paul Russel se convirtió en una de las joyas de su impresionante colección de clásicos. En 1993 lo presentó en el prestigioso Pebble Beach Concours d´Elegance donde obtuvo el primer premio del concurso.

Fuente: Autoleyendas.