Miércoles, Septiembre 28, 2022
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LOS CUCHILLOS DE AMAND-JEAN DU PLESSIS

richelieu1.jpg Todos conocemos a Armand-Jean du Plessis, Duque de Richelieu como el Cardenal Richelieu gracias al Best Seller “Los tres Mosqueteros” de Alejandro Dumas, en donde supimos que fue primer ministro de Luis XIII de Francia y recordado por todos por sus intrigas palaciegas siendo el inventor del espionaje doméstico. Recordado como un personaje con mala leche, avido de poder y de querer controlar la Corte.

Pero la historia debería recordarlo por una aportación cotidiana en todas nuestras casas mucho mas afable y con una curiosa historia que os paso a contar.

El Cardenal Richelieu era un hombre que daba mucha importancia a la pulcritud y las buenas costumbres en la mesa, y estaba hasta la coronilla de la mala costumbre de nobles y cortesanos de limpiarse, tras las comidas, los restos de su dentadura con la punta de los afilados cuchillos.

Tengamos en cuenta que hasta 1630 y durante siglos, la mayoria de los hombres poseían un solo cuchillo, que se usaba tanto para comer como para destripar al enemigo. Sólo la gente noble y algunos ciudadanos con posibles como burgueses o comerciantes habían llegado a plantearse y tener dos cuchillos, uno para comer y otro para todo lo demas, tanto trinchar un pollo, como degollar al cerdo, el pato o al enemigo. Lógicamente, todos eran puntiagudos.

Tras una de esas comidas y ya harto de ver en su mesa esa sucia costumbre, el Cardenal le ordeno a su mayordomo que cogiera todos los cuchillos de su rico ajuar y les limara las puntas hasta dejarlas perfectamente redondeadas, la leyenda dice que le dijo a su mayordomo “Dejalas tan redondas que no pueda el Canciller Pierre Séguier poner ni una sobra de su sucia boca fuera de ella”. Dado que el Cardenal era muy temido por sus conciudadanos de la epoca (salvo D’artagnan y sus amigos, claro), y que las damas francesas tampoco les parecia agradable esa bronca costumbre masculina de urgarse los dientes con el cuchillo, la medida se extendió como la espuma por Francia, hasta el punto que al terminar el Siglo XVII, todas las cuberterías francesas incluían ya cuchillos con la punta redondeada. y asi hasta nuestros dias.

richelieu-cubiertos.jpg

Quizas deberiamos llamarlos Cuchillos Armand-Jean du Plessis, o Cuchillos Richelieu, digamos en la mesa a partir de ahora, “cariño, pasame el Richelieu”. :)