Martes, Agosto 16, 2022
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COMO ERA LA HIGIENE ANTES DEL AGUA CORRIENTE

Todos estamos tan acostumbrados a abrir el grifo, la ducha, y a lavarnos a diario, que cuando suceden cosas como ha pasado en mi comunidad de vecinos que por una averia en las cañerias generales, nos hemos tenido que quedar un par de dias, (de verano), sin agua. uno se da cuenta de lo imprescindible que se hace algo que por cotidiano y tener a mano no echamos en falta. Ese hecho me ha traido a la mente la pregunta de, ¿como era la higiene antes del agua corriente? . Pues os dejo un par de facetas de la historia que cambiaran vuestro punto de vista de esas peliculas de la época del rey sol y otros tiempos pasados, ademas de habernos dejado hábitos que hoy en día se hacen con un sentido muy distinto al de entonces, como por ejemplo, el porque la novia lleva un ramo de flores.

 

 

Al visitar el Palacio de Versalles, en París, observamos que el suntuoso palacio no tiene baños. En la Edad Media no existían cepillos de dientes, perfumes, desodorantes y, mucho menos, papel higiénico. Las heces y orinas eran tiradas por la ventana del palacio.

En un día de fiesta, la cocina del palacio era capaz de preparar un banquete para 1500 personas sin la más mínima higiene.

Vemos en las películas a la gente siendo abanicada. La explicación no está en el calor, sino en el mal olor que exhalaban las personas por debajo de los vestidos (eran hechos a propósito para contener los olores de las partes íntimas porque no se lavaban). Tampoco había costumbre de bañarse por la falta de calor en las habitaciones y de agua corriente. Así el mal olor era disipado por el abanico. Pero sólo los nobles tenían lacayos que hacían esta labor. Además de disipar el aire también espantaban insectos que se acumulaban a su alrededor.

Quien ha estado en Versalles se ha maravillado con sus jardines, enormes y hermosos, que en la época eran más usados que contemplados, ya que se utilizaban como retretes en las fiestas promovidas por la realeza, porque no tenían baños y se reunía una gran cantidad de personas.

En la Edad Media la mayoría de las bodas se celebraba en el mes de junio, al comienzo del verano. La razón era sencilla: el primer baño del año era tomado en mayo, así en junio el olor de las personas aún era tolerable.
Asimismo, como algunos olores ya empezaban a ser molestos, las novias llevaban ramos de flores al lado de su cuerpo en los carruajes para disfrazar el mal olor. Así nace mayo como mes de las novias y la tradición del ramo de novia.

Los baños eran tomados en una bañera enorme llena de agua caliente. El padre de la familia era el primero en tomarlo, luego los otros hombres de la casa por orden de edad y después las mujeres, también en orden de edad.
Al final los niños, y los bebes los últimos. Cuando se llegaba a ellos, se podía perder un bebe dentro del agua de lo sucia que podía estar.

Los tejados de las casas no tenían bajo tejado y en las vigas de madera se criaban animales: gatos, perros, ratas y otros bichos. Cuando llovía las goteras forzaban a los animales a bajar. De esto nació la expresión llueven perros y gatos típica anglosajona.

Los más ricos tenían platos de estaño. Ciertos alimentos oxidaban el material y esto hacía que mucha gente muriese envenenada, unido a la falta de higiene de la época; esto hacía que los tomates, que eran ácidos y provocaban este efecto, fueran considerados tóxicos durante mucho tiempo.
En los vasos ocurría lo mismo, pues el contacto con whisky o cerveza hacía que la gente entrara en un estado narcolépsico producido tanto por la bebida como por el estaño.

Alguien que pasase por la calle y viese a una persona en este estado podía pensar que estaba muerto y preparaban su entierro. El cuerpo era colocado sobre la mesa de la cocina durante algunos días y se velaba por la familia mientras ellos comían y bebían esperando que volviese en sí (o no). De esta acción surgió el velatorio que hoy se hace junto al cadáver.

Los lugares para enterrar a los muertos eran pequeños y no había siempre suficiente sitio para todos. Los ataúdes eran abiertos y retirados los huesos para meter otro cadáver. Los huesos eran echados a un osario. A veces al abrir los ataúdes se percibía que el enterrado había arañado la tierra, porque había sido enterrado vivo. En esta época surgió la idea de, al cerrar el ataúd, agarrar a la muñeca del difunto un hilo, pasarlo por un agujero del ataúd y atarlo a una campanilla sobre la tierra. Si el individuo estaba vivo sólo tenía que tirar del hilo y sonaría la campanilla y sería desenterrado, ya que una persona permanecía al lado del ataúd durante unos días. De aquí surge la expresión Salvados por la campana que usamos hoy día.

Todavia encontraremos alguno que diga, cualquier tiempo pasado fue mejor. Yo simplemente les enviare este post del cual parte del contenido me llego por un correo para los que sienten nostalgia.